Tuesday, February 14, 2006

Capitulo II: Recuerdos

5 de agosto de 1848

Hoy he tenido un día muy atareado. Asuntos domésticos me han mantenido ocupada gran parte de la mañana, y a pesar de la valiosa y reconozco que no del todo bien pagada ayuda de Petronio y Paca, he terminado agotada.
Al atardecer, sentada junto a los grandes ventanales de la biblioteca, el pasado a vuelto a mi, y una melodia ha comenzado a sonar en mi cabeza, una melodía con unos versos en francés. Se trata de una canción de la trovadora Beatriz, Condesa de Día, que en el siglo XI dedicó a su amante Rambaud d'Orange muchas canciones buenas y bellas.
He intentado traducir algunos de esos versos:

"Debo cantar lo que no quisiera
tanto rencor tengo de este hombre que amo
que amo mas que ninguna cosa en el mundo.
Ni mi belleza ni mi virtud ni mi espiritu
me merecen de él piedad y cortesía.
Me encuentro engañada y traicionada,
como sería si yo no tuviese gracia.
Me reconforta que no os he faltado
en nada, amigo, en ninguna circunstancia,
y me complace venceros en amor,
tu mi amigo que vales mas que todos.
Parecéis orgulloso en palabras y gestos
pero en lo que respecta a la gente
siempre sois bueno.
Quiero saber porque, mi bello amigo,
eres conmigo tan duro y tan distante.
Recuerdas nuestros dulces encuentros,
deberían valerme vuestro amor
mi mérito, mi precio, mi belleza, mi ternura
y és por ello que os envío, allí donde esteis,
una canción que sea mi mensajera."

Capitulo I: Planes

4 de agosto de 1848

Querido diario... que tópico comienzo! Llevamos varios días de mucho calor en Madrid. Mi marido Gonzalo partió hace unas semanas de viaje a las Américas, hay problemas legales con las posesiones que heredó de su tio abuelo en Chile. Van a ser bastantes meses de ausencia, y antes de partir me regaló este diario, sin imaginar en absoluto el uso que le daría. Es el momento ideal para poner en marcha mis planes, y estas páginas me servirán para llevar un registro detallado de lo que acontezca en las próximas jornadas[...] Dentro de unos días saldre en la noche ataviada con las ropas de mi criado Petronio y me adentraré en los bajos fondos, introduciendome en los vericuetos de la ciudad, en donde sé que se halla una taberna de mala reputación cuyo nombre nadie osaría mencionar en las tertulias literarias de la tarde, aunque de todos es conocida por habladurías. Pero poca gente conoce su ubicación exacta, y los que la conocen no hablan de ello.
Con este experimento me propongo recolectar las vivencias y experiencias para lo que espero sea mi mayor obra. Una obra que, sin renunciar a la calidad, conmueva los cimientos de esta sociedad aburrida y decante. Y en la que revelaré acontecimientos y hechos que muchos no quisieran ver expuestos a la luz[...] Tambien espero obtener mas información sobre unos asuntos del pasado..., pero no quiero adelantarme a los acontecimientos, y aún no es el momento de escribir sobre este tema.[...] En la tarde de ayer estuve probando mi disfraz, ayudada por mi querida criada y confidente Paca, y el resultado fue asombroso. ¡Nadie me reconocerá! [...] Por cierto, tengo que acordarme de pedirle a Federico un retrato. Quiero que me pinte como una florecilla silvestre... Amalia.

Sobre este diario


Lo que aquí se publica está extraido de unos manuscritos encontrados de forma muy curiosa durante el verano de 2005. Con motivo de unas reformas en el Casón del Buen Retiro, se decidió proceder a la restauración de algunas de las obras expuestas, entre ellas, un óleo de Federico de Madrazo: el retrato de Doña Amalia de Llano y Dotres, Condesa de Vilches. Los restauradores se llevaron una gran sorpresa al encontrar, entre el lienzo y su soporte, una gran cantidad de hojas con un texto manuscrito en una letra minúscula, muy deteriorados, y aparentemente sin sentido. El examen minucioso de los documentos por técnicos de la Real Academia de las Ciencias y las Artes dió como resultado una grata sorpresa. Los documentos, cifrados en clave, contienen el diario íntimo de la retratada, la Condesa de Vilches.
Al parecer, aparte de sus aptitudes literarias, Amalia de Llano había recibido en su educación las nociones matemáticas que le permitían mantener en secreto sus escritos, aún en el caso de que fuesen a parar a manos ajenas. Lo que viene a continuación es transcripción de dichos documentos, que iremos publicando a medida que se restaure su caligrafía y vayan siendo descifrados. Algunos fragmentos no han podido aún ser transcritos (los marcados con [...]), bien porque el fragmento es ilegible, bien porque errores cometidos en la codificación han impedido aún traducir su contenido. Esperamos obtener mas información de estos fragmentos con la ayuda del Massachusetts Institute of Technology (MIT), que está empeando en ellos avanzadas técnicas de espectroscopia y programas de inteligencia artificial aplicada a la decodificació inversa. Aprovechamos para expresar al MIT nuestro mas profundo agradecimiento. Aunque primero habrá que ver la factura...