Capitulo II: Recuerdos
5 de agosto de 1848
Hoy he tenido un día muy atareado. Asuntos domésticos me han mantenido ocupada gran parte de la mañana, y a pesar de la valiosa y reconozco que no del todo bien pagada ayuda de Petronio y Paca, he terminado agotada.
Al atardecer, sentada junto a los grandes ventanales de la biblioteca, el pasado a vuelto a mi, y una melodia ha comenzado a sonar en mi cabeza, una melodía con unos versos en francés. Se trata de una canción de la trovadora Beatriz, Condesa de Día, que en el siglo XI dedicó a su amante Rambaud d'Orange muchas canciones buenas y bellas.
He intentado traducir algunos de esos versos:
"Debo cantar lo que no quisiera
tanto rencor tengo de este hombre que amo
que amo mas que ninguna cosa en el mundo.
Ni mi belleza ni mi virtud ni mi espiritu
me merecen de él piedad y cortesía.
Me encuentro engañada y traicionada,
como sería si yo no tuviese gracia.
Me reconforta que no os he faltado
en nada, amigo, en ninguna circunstancia,
y me complace venceros en amor,
tu mi amigo que vales mas que todos.
Parecéis orgulloso en palabras y gestos
pero en lo que respecta a la gente
siempre sois bueno.
Quiero saber porque, mi bello amigo,
eres conmigo tan duro y tan distante.
Recuerdas nuestros dulces encuentros,
deberían valerme vuestro amor
mi mérito, mi precio, mi belleza, mi ternura
y és por ello que os envío, allí donde esteis,
una canción que sea mi mensajera."
Hoy he tenido un día muy atareado. Asuntos domésticos me han mantenido ocupada gran parte de la mañana, y a pesar de la valiosa y reconozco que no del todo bien pagada ayuda de Petronio y Paca, he terminado agotada.
Al atardecer, sentada junto a los grandes ventanales de la biblioteca, el pasado a vuelto a mi, y una melodia ha comenzado a sonar en mi cabeza, una melodía con unos versos en francés. Se trata de una canción de la trovadora Beatriz, Condesa de Día, que en el siglo XI dedicó a su amante Rambaud d'Orange muchas canciones buenas y bellas.
He intentado traducir algunos de esos versos:
"Debo cantar lo que no quisiera
tanto rencor tengo de este hombre que amo
que amo mas que ninguna cosa en el mundo.
Ni mi belleza ni mi virtud ni mi espiritu
me merecen de él piedad y cortesía.
Me encuentro engañada y traicionada,
como sería si yo no tuviese gracia.
Me reconforta que no os he faltado
en nada, amigo, en ninguna circunstancia,
y me complace venceros en amor,
tu mi amigo que vales mas que todos.
Parecéis orgulloso en palabras y gestos
pero en lo que respecta a la gente
siempre sois bueno.
Quiero saber porque, mi bello amigo,
eres conmigo tan duro y tan distante.
Recuerdas nuestros dulces encuentros,
deberían valerme vuestro amor
mi mérito, mi precio, mi belleza, mi ternura
y és por ello que os envío, allí donde esteis,
una canción que sea mi mensajera."

